jueves, 3 de mayo de 2018

50 años de mayo de 1968

Mayo es un mes especialmente reivindicativo. Esta naturaleza nos hace pensar irremediablemente en las protestas de trascendencia mundial que los estudiantes franceses llevaron a cabo en 1968. Pero no solo en Francia se gestaron marchas por parte de los estudiantes sino que, por ejemplo en Berlín, también mostraron su descontento con la sociedad que les estaba tocando vivir. Así, 2018 es un año especial porque el movimiento cumple 50 años.

Representante icónico del movimiento estudiantil: Rudi Dutschke
1968 es el año icónico del movimiento estudiantil, pero en Alemania ya un año antes venía fraguándose el clima de descontento entre los alumnos universitarios. En concreto fue el asesinato del joven Benno Ohnesorg -que asistía a las manifestaciones surgidas con motivo de la visita del Shah de Persia- por parte de un policía vestido de paisano, el suceso que prendió la mecha para que se iniciaran las protestas. Como uno de los personajes más visibles se destacó el muchacho Rudi Dutschke, el representante más destacado de la Asociación Alemana de Estudiantes Socialistas, que abanderó dichas revueltas. Con un discurso firmemente antibelicista también se caracterizó por su apoyo a la emancipación femenina.
Rudi Dutschke.
Foto: dominio público/wikimedia commons

Dentro de un contexto social aburguesado y antiguo, los estudiantes fueron vistos como una amenaza más que como un símbolo del cambio y un camino hacia el progreso. La labor de protesta de estos jóvenes desató la ira de los conservadores e hizo que la oposición ganara más fuerza, sin embargo esta ira se saldó con el intento de asesinato de Dutschke el 11 de abril de 1968, cuando se encontraba en la famosa calle comercial de Berlín Occidental Kurfürstendamm, donde Josef Bachmann, un joven de ultraderecha, descargaba tres tiros contra él tras añadir las palabras "¡cerdo comunista!". Después de esto, Dutschke quedó malherido y nunca llegó a recuperarse del todo, falleciendo 11 años después a causa de las secuelas de los disparos.

Este movimiento, extendido a todo el país, se diferenció de otros en Europa, porque en Alemania era fundamental hacer salir a la luz el terrible pasado nazi. Su lucha quería sacar de las esferas del gobierno a personalidades que habían mantenido lazos con el nazismo, así como hacer hincapié en la importancia de visibilizar esta fase de la historia en las escuelas y que hubiera lugar a debate. Su empeño por alcanzar mayores libertades y derechos consiguió cambiar la sociedad en muchos aspectos.