lunes, 10 de febrero de 2014

JUDÍOS HÚNGAROS EN EL KZ SACHSENHAUSEN

El pasado 27 de enero, día en el que desde el año 1996 se conmemora en Alemania a las víctimas del nacionalsocialismo, tuvo lugar en el campo de concentración de Sachsenhausen un acto que recordó el trágico destino de más de 520.000 judíos procedentes de Hungría que hace 70 años fueron deportados y de los cuales muchos de ellos acabaron en este campo de concentración. 
En el año 1944 miles de judíos húngaros, entre los que se encontraban numerosas mujeres, fueron deportados desde Auschwitz o directamente desde Hungría al campo de concentración de Sachsenhausen. Allí serían obligados a hacer trabajos forzados en varios de los campos subsidiarios: los talleres Heinkel en Oranienburg, la fábrica Argus en Berlin-Reinickendorf o Lieberose, situado en el distrito de Dahme-Spreewald y que destaca por ser el campo dependiente de KZ Sachsenhausen con más judíos, los cuales además tendrían un terrible final en el momento de ser evacuado. En Lieberose las SS fusilaron a 1.342 prisioneros que no estaban capacitados para andar y cientos de los que quedaron vivos y consiguieron llegar al campo principal de Sachsenhausen tras una marcha de la muerte de 200 kilómetros, serían asesinados allí mismo por los comandos especiales de las SS.
Al acto de este año asistieron numerosas personalidades como el embajador húngaro, Dr. József Czukor, el representante del consejo central de los judíos en Alemania, Stephan J. Kramer, el escritor superviviente del holocausto y durante años presidente de la Academia de las Artes (1997-2003), György Konrád, así como también el director de la Fundación, Günter Morsch, y el presidente del parlamento regional, Günter Fritsch.