martes, 14 de febrero de 2012

BERLÍN, UNA CIUDAD DE HISTORIA, PLANES Y POLÉMICAS


Fuente: soporte de la revista local Zitty





Por todas partes se encuentran obras- Os presentamos una visita a la capital del futuro, una ciudad marcada por la megalomanía y los grandes proyectos.


ALEXANDERPLATZ
EL LUGAR
Alexanderplatz es más o menos el centro mítico de la ciudad. Parte de la culpa la tiene Alfred Döblin con su clásico "Berlín Alexanderplatz". La novela se publicó en 1929, cuando empezaron las obras de construcción de Berolina y Alexanderhaus, según los planos de Peter Behrens. Hoy en día "Alex" se siente vacía, lamentablemente se ha convertido en algo demasiado grande y sin inspiración. 


EL PLAN
Todos los proyectos se remontan a una misma idea, la que tuvo el arquitecto berlinés Hans Kollhoff allá por el año 1993: el edificio del hotel Park Inn, la Casa de la Estadística, en la Otto-Braun-Strasse, y la Casa de los Viajes (Alexanderplatz, 5), que ya han sido saneados. Al abandono de la plaza se enfrentó Kollhoff con un proyecto para la construcción de diez edificios de 150 metros de alto, que se situarían en tres extremos de la plaza. Los rascacielos estarían generosamente rodeados de edificios que dan directamente a la plaza, y que no superarían la altura del  los edificios de Behrens.

LA POLÉMICA
Lo que ya se ha realizado de este plan maestro ha recibido muchas críticas, incluso las de su propio creador. Kolhoff ha catalogado el centro comercial Alexa de “monstruo” y el  edificio del Oeste donde se encuentra la tienda de electrónica, de “catástrofe”. La realidad es que  hasta hoy sólo se han construido los edificios bajos. Los rascacielos permanecen sin ser construidos por falta de inversores. Berlin y su economía todavía no están a la altura de esta megalomanía. 

MEDIASPREE
EL LUGAR Y EL PLAN
Entre Jannowitzbrücke y Elsenbrücke se extiende a lo largo del Spree el proyecto de historia moderna de la ciudad. La zona, que tras la guerra y la separación quedó relegado a tierra de nadie, se convertirá por voluntad de los planificadores del MediaSpree en un centro donde la industria de la música, moda y el resto de artes creativas puedan desarrollarse. MTV y Universal ya están instaladas. En la orilla norte, al lado de Ostbahnhof se ha colocado un estadio a la orilla del Spree, el O2 World, al que pertenecen los “Berliner Eisbären”. 
En el vecindario, Daimler está construyendo una nueva central de distribución que acogerá alrededor de de 1500 empleados. Se ha planeado la construcción de un conjunto de rascacielos: dos al Oeste, dos al Norte, en medio plazas y luego un centro comercial y de ocio. "El Nuevo Spree".

LAS POLÉMICAS
Los críticos del proyecto temen que las empresas acaparen este espacio para sí, en detrimento de todos los atractivos de la ciudad y defienden una orilla del río sin construir y accesible para todos. La iniciativa celebró hace un par de años un referéndum que resultó un éxito y gracias al que se pudo retrasar la construcción de un rascacielos en la zona del Elsenbrücke. Sin embargo parece imposible evitar el proyecto Mediaspree.

HAUPTBAHNHOF
EL LUGAR
Durante mucho tiempo fue tierra de nadie, partido en dos por el Muro de Berlin. Almacenes en un lado, ciudad desierta en el otro lado. Un lugar urbano, durante años marchito, hasta que la caída del muro lo situó en el centro de la ciudad. 

EL PLAN
Se han dado y hecho muchos debates y muchos planes en los últimos años. Ahora se vislumbran ya las primeras líneas de un nuevo barrio de la ciudad, el que, con sus 40 hectáreas, será el doble que la Potsdamer Platz. En los próximos 15 años deben construirse a lo largo de la Heidenstrasse 2.000 viviendas y oficinas para 10.000 personas. 

LA POLÉMICA
Los edificios construidos hasta la fecha alrededor de Hauptbahnhof atenúan la ilusión por proyectos futuros. El arquitecto de la estación Meinhard von Gerkan no habla injustamente sobre “arquitectura primitiva, barata y ordinaria”. Existe el temor de que las directrices para el nuevo barrio vayan a cambiar en función de los recortes presupuestarios, lo que podría impedir una planificación urbana coherente, con lo que se perdería la oportunidad de dar una forma visionaria a esta gran llanura urbana.


SCHLOSSPLATZ
EL LUGAR
La espléndida avenida Unter den Linden, la Isla de los Museos y la Catedral son lugares de visita obligada para todos los turistas. Justo enfrente nos encontramos un agujero. El palacio real de los Hohenzollern fue dinamitado después de la guerra por el régimen de la RDA, y más tarde fue reemplazado por el Palacio de la República, que fue desmontado hace unos años. En este lugar histórico, en el centro de la ciudad, florece desde entonces un prado de jugosa hierba en cuya orilla el polémico Humbold Box nos informa sobre el aún más polémico proyecto que allí se pretende construir.

EL PLAN
En 2012 el palacio de los Hohenzollern debe ser reconstruido, esta vez como el Fórum Humboldt. Ante el fórum se mecerá un memorial a la libertad y a la unidad, una cáscara de vidrio y metal, que se moverá por la acción de los visitantes al pasar. Tres de las cuatro fachadas exteriores del palacio, así como el patio serán reconstruidos según los planos originales, todo lo demás será construido según un diseño del arquitecto italiano Francesco Stella. Con el castillo se cierra una brecha en el barrio de Mitte,  poniendo fin a un vacío histórico en el corazón de la ciudad.

LA POLÉMICA
Uno de los principales argumentos de los opositores a la reconstrucción del palacio es el dinero. El nuevo palacio costaría más de 590 millones de euros. Y no están incluidas la construcción de la cúpula, los patios interiores y las fachadas barrocas, que deben ser financiadas mediante donaciones. Ya se han recaudado 15 millones, y aún faltan 90 por recaudar. En comparación al polvo que ha levantado la discusión sobre la construcción del palacio, el proyecto de construcción del memorial a la unidad y a la libertad permanece relativamente tranquilo. Aparte  de la pregunta sobre si el centro histórico necesita otro memorial, el motivo de disgusto ha sido que la decisión sobre su construcción fue tomada en una segunda decisión a puerta cerrada, sin discusión pública.

TEGEL
EL LUGAR
Una parte de Reinickendorf, en el noroeste de Berlín, y en el terreno que anteriormente formaba parte del territorio de caza de los reyes prusianos, son transportados cada año 15 millones de viajeros. Pronto esta frase tendrá que formularse en pasado, ya que el citado aeropuerto pronto cerrará sus puertas, y Tegel tendrá que reinventarse. Se busca una nueva identidad, lejos de Boeings y de ruido de aviones.


EL PLAN
460 hectáreas quedarán libres de golpe. Un “espacio de futuro”, cómo lo llama el senado, debe renacer cómo parque industrial y de investigación de nuevas tecnologías en esta parte de la ciudad. Aquí deberían asentarse institutos científicos para atraer así a empresas innovadoras. Una parte del área, sin embargo, se convertirá en zona verde abierta a los visitantes. Se espera que una vez liberada del continuo tráfico de aviones, toda el área experimente una revalorización cómo zona recreativa.

LA POLÉMICA
“Espacio de futuro”, “tecnologías urbanas” e “impulso del desarrollo”. El “parque de industria y tecnología” todavía no es reconocible en los distintos enfoques. No hay firmados contratos de alquiler y las negociaciones con las partes interesadas han empezado a tambalearse.