viernes, 3 de agosto de 2018

Con este #CalorMortal necesitas refrescarte en alguno de estos #Biergärten de Berlín

5 ejemplos de Biergärten que no te puedes perder en Berlín

El sol, aliado que con ansia esperamos cada verano debido a la falta del mismo durante el invierno,
está ofreciéndonos unas jornadas extraordinarias en Berlín. Con su llegada, los habitantes de esta
ciudad salimos a la calle como champiñones en su búsqueda y una de las maneras más agradables
de disfrutar de él es charlando con los amigos en un Biergarten.


Los Biergärten son terrazas al aire libre en las que beber principalmente cerveza. Son tradicionales de
Baviera -al sur de Alemania-, pero están más que extendidos por todo el país. El Biergarten canónigo
o modelo se compone de mesas y bancos largos a la sombra de los castaños. Así de sencillo. Aquí te
dejamos algunos ejemplos de la capital para que lo tengas en cuenta si estás por Berlín.


1 Präter
Se trata del más antiguo de Berlín construido en 1837 y situado en el centro de uno de los barrios más
de moda en la capital: Prenzlauer Berg. El lugar es tan famoso que, en el caso de los grupos grandes,
es necesario reservar -algo que se recomienza hacer también en los demás-. Cerveza, comida
alemana y tradición están aseguradas.

Pratergärten- Visit Berlin



¿Cómo llegar?
Kastanienallee 7-9
10435 Berlín
U-bahn Eberswalder Straße (U2)


2 Schleusenkrug
El enorme pulmón verde que es el Tiergarten se convierte en un lugar ideal para disfrutar de una
cerveza al aire libre. Ubicado en este parque el Schleusenkrug abrió sus puertas en 1954 y es la
parada ideal entre paseo y paseo. Tiene cierto toque marinero, ya que se coloca mirando a la esclusa
del Tiergarten.


¿Cómo llegar?
Müller-Breslau-Straße 14a
10623 Berlín
S-bahn Tiergarten (S3, S5, S7, S75, S9) o S-bahn/U-bahn Zoo (S3, S5, S7, S75, S9 y U1, U2, U3, U9)


3 BRLO/Brwhouse
Con un aspecto mucho más moderno, la fábrica de cervezas artesanales BRLO en el multicultural
barrio de Kreuzberg, cuenta con un Biergarten en el que degustar multitud de variedades de la bebida
reina en Alemania. Mantiene los bancos y mesas corridas tradicionales, aunque con un aire más
desenfadado y moderno, y sustituye los castaños por una red en la que arraiga la vegetación. Un
espacio ideal para los que quieran disfrutar de una craft bier, con productos locales y con variedades
que van desde lo tradicional hasta lo más moderno.
http://www.brlo.de/


¿Cómo llegar?
Schöneberger Straße 16
10963 Berlín
U-bahn Gleisdreieck (U1, U2 y U3)


4 Zollpackhof
Con vistas al río Spree y a la moderna arquitectura del complejo gubernamental, capitaneada por la
cancillería federal, este Biergarten está muy cerca de alguno de los puntos más emblemáticos de la
ciudad, como la Puerta de Brandeburgo o el Parlamento.


¿Cómo llegar?
Elisabeth-Abegg-Staße 1
10557 Berlín
S-bahn Hauptbahnhof (S3, S5, S7, S75, S9)


5 Golgatha
El Viktoriapark es uno de esos rincones menos conocido pero con mucho encanto de la ciudad. Muy
cerca se encuentra la famosa Bergmannstraße, una calle ideal para hacer compras en las tiendas de
comercio local. Pasearse por esta zona más tranquila del agitado Kreuzberg, divisar las vistas de la
ciudad desde la cima del parque y hacer un alto para relajarse al sol con una bebida son algunas
propuestas para tu plan de vacaciones.


¿Cómo llegar?
Katzbachstraße (en el Viktoriapark)
10965
U-bahn Mehringdamm (U6 y U7) y U-bahn Platz der Luftbrücke (U6)

¡Refréscate en plena ciudad!

viernes, 27 de julio de 2018

¡Berlín, un #orgullo de ciudad! Ven a vivir el #pride en el #CSDBerlin 2018



Klaus Wowereit, primer alcalde abiertamente homosexual de Berlín, hizo una definición de esta
ciudad que nadie ha olvidado: “Berlín es pobre, pero sexy”. Otra de sus célebres frases anuncia
lo siguiente: “Soy gay, y está bien así”. Este político se ha convertido en una imagen más en esta,
una ciudad, que se caracteriza por su ambiente abierto y tolerante. Su atmósfera gay friendly habitual,
añade algunos hitos a lo largo del año. Sigue leyendo para descubrir algunos de los eventos que se
avecinan con la llegada del verano.


El gran momento llega con el desfile del orgullo gay berlinés, que aquí se conoce como el Chris
topher Street Day (CSD). Su peculiar nombre hace referencia a la revuelta, que en 1969 tuvo
lugar en un local de la calle neoyorquina Christopher Street, como protesta ante la violencia
empleada por la policía en los locales frecuentados por esta comunidad. (Web. http://csd-berlin.de/)


Fuente: iStock Craig Strachan

Este año, el 28 de julio, tendrá lugar la 40ª edición del evento bajo el lema: “Mi cuerpo, mi identidad, mi vida”.  Desde la avenida de los príncipes electores, la Kurfürstendamm, a partir de las 12:00 horas, hasta la Puerta de Brandeburgo la gran fiesta arcoiris recorrerá algunas de las calles berlinesas, culminando hacia las 17:00 horas en la avenida 17 de junio y la Puerta de Brandeburgo. En este último punto, la muestra toma un tono más político para reivindicar los derechos de este colectivo.

Según la web oficial del CSD Berlin, la rut a seguir es la siguiente:

csd-berlin.de/route-2018

Mirada histórica
En una ciudad con 175 museos, no es de extrañar que la historia del colectivo LGBTI* tenga
un lugar propio en el que ser presentada. El Schwules Museum es un museo cambiante cuyas
exposiciones van variando, para mostrar y documentar la historia de la homosexualidad y visibilizar
al colectivo y su luchar contra la discriminación. (web. https://www.schwulesmuseum.de/)

Igualmente en clave histórica, proponemos una visita al Monumento a los homosexuales
perseguidos por el nazismo ubicado en el Tiergarten. Inaugurado en 2008, un bloque gran
bloque de hormigón gris, junto al que se coloca una placa explicativa del monumento, recuerda,
que no solo las víctimas fueron perseguidas durante el nazismo, sino que a posteriori, el artículo
número 175 de la Constitución que penalizaba la homosexualidad, no será reformado hasta 1969
y derogado en 1973.

Vida nocturna
Los bares y locales de esta urbe ofrecen posibilidades infinitas para todos. A continuación
presentamos algunos algunos de ellos. Unos son referentes en la ciudad y otros propuestas más
actuales para que disfrutes de Berlín con la caída del sol.

- SchwuZ:
https://www.schwuz.de/ Rollbergstr. 26, 12053 Berlin
Lugar de referencia gay en la capital, su larga trayectoria desde que fue fundado en 1977 le precede.
Descubre sus fiestas que van desde la música tecno hasta las grandes divas del Pop.

- SO 36:
https://so36.com/ Oranienstr. 190 10999 Berlin
Este local no sólo es reconocible por sus fiestas de ambiente gay como el Café Fatal los domingos
a partir de las 19:00 horas o el Gayhane el último sábado de mes a partir de las 22:00 h con música
turca, árabe y hebrea. Este es uno de los locales más emblemáticos de Berlín ya que en la década de
los setenta destacó por la música punk y fue frecuentado por jóvenes artistas como Iggy Pop y David
Bowie.

- Cafe Berio
http://cafeberio.de/ Maaßenstr. 7, 10777 Berlín.
Clásico entre los clásicos, este café ubicado en las inmediaciones de la Nollendorfplatz, ofrece desde
desayunos, comidas y cenas, es un punto de reunión recurrente en el barrio tanto de homosexuales
como de heterosexuales.

- Rauschgold
https://rauschgold.berlin/ Mehringdamm. 62, 10961 Berlín.
Frente al SchwuZ en el multicultural barrio de Kreuzberg el reducido tamaño del espacio no impide lo
grandioso de sus fiestas y espectáculos. Bar de ambiente los éxitos de los 70 y 80 suelen estar
asegurados.

- Panorama en Berghain
http://berghain.de/ Am Wriezener Bahnhof, 10243.
No hay mayor templo de la música electrónica que el Berghain (nombre que deriva de encontrarse
en la frontera entre el barrio de Kreuzberg y Friedrichshain). Sus orígenes están en uno de los clubs
homosexuales más míticos de Berlín: el Ostgut. En la actualidad el público es del todo diverso pero
en
la última planta, en el bar Panorama, se sigue viviendo el espíritu arcoiris.

- Roses
Oranienstr. 187 10999 Berlín.
Rosa, esa será la primera visión que tendrás al entrar en este club. Sus paredes forradas
de felpa de este color son uno de sus distintivos más llamativos.

- Zum schmutzigen Hobby
Revaler Str. 99, 10245 Berlín
En una antigua estación de bomberos, donde una decoración de lo más kitsch a base de tapetes
y sofás de la abuela, suenan cada miércoles los éxitos más noverentos. Los nostálgicos pueden
encontrar aquí la fórmula perfecta.

viernes, 13 de julio de 2018

Museo Alemán del Espionaje

Es tan recurrente como inevitable hacer esta referencia, pero si hablamos de espías, Berlín y Guerra Fría, su nombre nos vendrá como una rayo a la cabeza: John Le Carré. El famoso novelista británico es conocido por sus relatos de suspense en la que fue conocida como la "capital de los espías", apodo que convierte a Berlín en el mejor escenario para crear un Museo Alemán del Espionaje.

En los 3000 metros cuadrados que son sus instalaciones, se hace un repaso desde los primeros ejemplos del espionaje hasta el momento actual. Destacan las técnicas que se utilizaron durante las dos guerras mundiales, especialmente en el transcurso de la segunda, pero, es el momento de la Guerra Fría el más significativo de todos.

iStock.com/D-Keine
Entro algunos de los 300 objetos originales que conforman las colecciones, se cuela un Trabi con cámaras de infrarrojos bajo sus chasis como técnica utilizada por la policía secreta de la RDA, la Stasi. También, por ejemplo, un lápiz de labios pistola o un paraguas mortal ya que incluía en su estructura una flecha venenosa.

Uno de los aspectos más interesantes de la institución, además de su temática, es la gran cantidad de estaciones interactivas que se reparten en sus 14 secciones. En ellas se pueden descubrir, por ejemplo, cómo funcionaba la famosa máquina alemana para codificar y descodificar mensajes de nombre Enigma, aprender a escribir en código morse, saber cuanto tardaría un hacker en conocer nuestras contraseñas o, esta es la más espectacular de todas,  poner a prueba nuestras destrezas para sentirnos cual Vincent Cassel en Ocean's Twelve, cruzando un pasillo repleto de láseres.

Te enfrentarás a algo parecido a esto si visitas el museo. Foto: iStock.com/silverkblack
Por supuesto se dan nombres y apellidos de los espías más destacados de la historia y además, temas de actualidad como la protección de datos y lo que sucede con ellos tienen cabida en este museo planteando interrogantes desde un punto de vista crítico.

Junto a todo lo anterior no podía faltar un referencia al cine, el cual está muy presente en sus salas, pues el séptimo arte como la novela ha recurrido a la figura del espía en numerosas ocasiones creando un halo de misterio y romanticismo sobre su figura. Por ello y como no podía ser menos, el protagonista de esta sección es James Bond, el agente por excelencia.

Información práctica
Dirección: Leipziger Platz 9, 10117 Berlín
Transporte público: S + U Potsdamer Platz (U2, S1, S2, S25, S26)
Precio de las entradas:
  -Regular: 12€
  -Reducida: 8€
  -Los niños menores de 6 años entran gratis
Horario: todos los días de 10:00h a 20:00h.

lunes, 25 de junio de 2018

Espacios verdes de la ciudad: Schrebergarten

¿Qué nos viene a la cabeza cuando pensamos en algo muy berlinés? La Puerta de Brandeburgo, la comida callejera, el ambiente moderno y multicultural... Todo esto es muy berlinés, sí, pero también lo son los Schrebergarten y si nunca habías oído hablar de tal cosa, ahora te desvelaremos de que se trata.

Imagen aérea de unos Schrebergarten en Colonia (similares a los de Berlín). Foto: Wolkenkratzer/Wikimedia Commons/
CC-BY-SA 4.0

Los Schrebergarten
Quizá por la terminación en garten de este apelativo se puede intuir que la cosa tiene que ver con jardines o espacios verdes. Los Schrebergarten o Kleingarten son pequeños jardines o parcelas de terreno, dentro de la ciudad, en las que poder sembrar un pequeño cultivo y tener una "casita" o cabaña en la que disfrutar del buen tiempo.

No se trata de lugares de vivienda, en ellas no se puede residir, sino que funcionan como un oasis de relax y naturaleza, como un lugar de recreo familiar en el que pasar el día a la vez que cuidas de tus plantas. No son exclusivos de Berlín y en otros puntos del país también podemos encontrarlos.

Cada vez más problemas para hacerse con un pedacito de terreno
Alquilar una de estas parcelas y conseguir una asignación es una tarea cada vez más difícil. Desde la Asociación Federal Alemana de los Amigos del Jardín (un ejemplo de las asociaciones que gestionan estos lugares) advierten que los periodos de espera son de hasta 3 y 4 años, existiendo unos 70.000 de estas parcelas, pero con 12.000 personas en las listas de espera, por lo que conseguir una plaza es obra de los dioses.

Schrebergarten Berlín, 1948. Foto: Bundesarchiv (Bild 183-1990-0417-501) Blunck/
Wikimedia Commons/ CC BY-SA 3.0

Además, la situación en Berlín cuenta con sus particularidades. A la escasez de espacios, se suma un precio tres veces superior a la media del país y, no solo la adquisición o el traspaso es más caro, sino que el alquiler anual también. Ronda los 166€ a lo que habría que sumar gastos de luz, agua y membresía.

El número de solicitantes es superior al de propiedades y desde las instituciones temen que el auge de la construcción en Berlín sea una amenaza, con la consiguiente reducción de terrenos destinados a este fin. Apuntan que lo fundamental es encontrar el equilibrio entre el proceso de construcción de viviendas, necesario en las ciudades, y el respeto por estos refugios naturales, siendo lo ideal, un desarrollo conjunto que no los ponga en peligro.

jueves, 7 de junio de 2018

Larga Noche de las Ciencias

El formato: "larga noche de..." es un reclamo que triunfa en estos días. A la Larga Noche de los Museos, quizá la más famosa, se suman otras veladas nocturnas como la Larga Noche de la Industria, de las religiones o de los libros. Esta semana, el sábado día 9, es el turno de la Larga Noche de las Ciencias.


Larga Noche de las Ciencias
Hasta 70 instituciones participarán en este evento repartidas por la capital y la vecina ciudad imperial de Potsdam, muchas de las cuales suelen estar cerradas al público. Serán hasta cinco temáticas diferentes: el ser humano y la sociedad, la tecnología, la medicina y la sanidad, las ciencias naturales y, por último, el arte y la cultura.

Los más de 2000 eventos previstos darán comienzo a las 17:00 horas y se extenderán hacia la medianoche, así que podemos decir que eso de "larga noche" se corresponde con una larga tarde. Al margen del horario, este es un buen momento para que todos, pero especialmente los más pequeños, disfruten de las actividades que se organizan en el programa. Un programa cuya apertura tendrá lugar a las 16:00 horas en el auditorio Max Kade de la Freie Universität de Berlín con un Science Slam en el que tres investigadores darán breves conferencias de tan solo 10 minutos, de forma amena y accesible para todos los visitantes.


Una de las actividades destacadas consiste en tours en bicicleta desde el que se visitan diferentes áreas de la ciudad -se dividirá en cuatro zonas y cada una con su tour correspondiente: Zentrum, City West, Southwest y Southeast- contando sus curiosidades pero en clave científica, en relación a las temáticas de la noche. Para participar es necesario hacer un registro previo (en alemán).

Otra de las propuestas, en este caso dirigida a los niños a partir de 10 años, trata un tema de total actualidad, las noticias falsas. En la Escuela Superior de Medios, Comunicación y Economía, los niños adoptan el papel de los periodistas y deben distinguir entre la información real y la falsa. La actividad estará abierta desde las 17:00 a las 21:30 horas.

Por último, todos aquellos que han deseado ser pilotos en algún momento de sus vidas están de suerte. En el laboratorio de simulación de vuelo de la Casa del Aire y de Astronáutica, sentirás que diriges un Airbus de 70 toneladas. Asegúrate de que hay sitio antes de ir ya que este experimento interactivo tiene plazas limitadas, así que tendrás que registrarte.

¡Consulta el programa y pasa un rato diferente si estás en Berlín!

viernes, 25 de mayo de 2018

5 experiencias gastronómicas en Berlín

La idea de comer bien el Alemania puede parecernos un mito inalcanzable o una idea digna de leyenda, pero comer con fundamento en este país es posible. Además, la capital nos ofrece mil posibilidades más allá de las salchichas. Su carácter cosmopolita y multicultural nos deja un panorama variadisimo de opciones y puede que en esta ciudad comas, por ejemplo, el mejor plato de cocina vietnamita que hayas probado. ¡Empezamos!

1. Comer a pie de calle.
Berlín es una ciudad callejera. Es aquí donde mejor se aprecia su carácter de metrópoli cosmopolita, verde y con cierto punto canalla. También a la hora de comer muchos lo hacen en la calle. La sobremesa no es el punto fuerte de los alemanes, así que en su día a día no es de extrañar que los puestos de comida callejera -que todo el mundo conoce aquí como Imbiss- se llenen tanto, de los hambrientos lugareños que hacen la pausa, como de los igualmente hambrientos turistas que quieren algo típico y rápido para seguir la ruta.

Si quieres disfrutar de esta experiencia y unirla a un plato típico berlínes, lo mejor es comerse un currywurst. A base de dos ingredientes principales -porque sabemos que la sencillez garantiza el éxito- se crea la estrella gastronómica de la capital: salchicha de cerdo y una salsa a base de ketchup y curry son el fuerte de este plato.

Añade unas patatas fritas y tendrás un currywurst perfecto. Foto:iStock.com/code6d
Podrás degustarlo por todas partes, pero nosotros te dejamos dos recomendaciones. Por un lado en el barrio de Prenzlauer Berg, el Konnopke, situado bajo las vías del metro, los inicios de la casa se remontan a 1930 como un puesto ambulante. Será en los años 60 que se establecerá en el lugar actual en la Schönhauser Alle, su fama procede de la introducción de este producto en la capital de la RDA. La otra opción es el conocido Curry 36, el cual nos deja dos filiales. Una en el barrio de Kreuzberg junto a la estación de la U6 y U7 Mehringdamm y la otra junto a la estación de Zoo. Es el equivalente occidental al Imbiss anterior.

Interior del Markthalle Neun. Foto: iStock.com/Delpixart
2. Mercado chic: Markthalle Neun.
Berlín es muchas cosas y también una ciudad vanguardista. Por ello aquí también se vive con fuerza la tendencia de los mercados de comida. Una de los más destacados es el Markthalle Neun, que igualmente está en el multicultural Kreuzberg, en la Eisenbahnstraße 42. Unido a las funciones de un mercado de abastos en el que poder encontrar todo tipo de productos -por supuesto también ecológicos y de la región-, el lugar destaca los jueves cuando tiene lugar el Street Food Thursday entre las 17 y las 22 horas. Encontrás diferentes puestos de comida tanto de tradición como modernos y con ingredientes de lo más internacionales.


3. Tradicional
Esta opción no es apta para vegetarianos o veganos -aunque existe un plato típico a base de pasta de pequeño tamaño, gratinada con queso y con cebolla frita que se llama Käsespäzle y que puede ser una buena alternativa a la carne-. La cocina tradicional se caracteriza por la aparición estelar del cerdo, el gran protagonista.

Tradición 100%  Foto: iStock.com/AlexRaths
Una opción interesante consiste en acercarse al barrio de Nicolás, un lugar peculiar en Berlín ya que se remite a los orígenes de la ciudad, pero fue durante el gobierno de la RDA que deciden reconstruir este espacio a finales de los años ochenta, así que las edificaciones son modernas. Varios restaurantes se ubican en sus calles y en ellos la oferta es bastante similar: salchichas, codillo de cerdo, col blanca (en alemán Sauerkraut y también conocida como chucrut) y, por supuesto, patatas.

La Taverna Max und Moritz junto a la Moritzplatz cuenta con una largo recorrido desde su fundación en 1902. Precio accesible y tradición, la carta también está en español, lo que supone un plus.

4 Exótico.
Si lo tuyo no es precisamente el codillo y te defiendes con los palillos, tenemos otras propuestas más exóticas. En Berlín es fácil encontrar restaurantes, imbiss o tascas con tantas variedades que podríamos hacer una vuelta al mundo culinaria. Te ofrecemos dos opciones asiáticas, una de lo más in, la otra muy genuina.

El Long March Canteen poco tiene que ver con las imágenes de las cantinas o comedores tradicionales. De aspecto moderno y sobrio en este local la protagonista indiscutible es la comida -iluminada para la ocasión, debes visitarlo para entender eso de la iluminación- donde se hace una fusión de comida asiática moderna y tradicional. Podrás pedir diferentes platos a modo de tapas, lo que es ideal para probar de todo. En el otro extremo el HODORI en la Goebenstraße. Tradicional, su estética no tiene nada que ver con el ejemplo anterior, aquí ni las vajillas son tan bonitas ni el local destaca especialmente por su belleza, todo lo contrario destaca por ser auténtico y curioso. La carta ofrece cocina en línea con la tradición, de gran sabor y precio económico.

5. Cafe & Kuchen.
Todo viaje que se precie merece un homenaje. En Alemania es muy típico tomar un Cafe und Kuchen (café y pastel) después de comer, hacia las 15 horas y además en el país son buenos reposteros por lo que si eres amante del dulce encontrarás variadas tartas, una para cada día de tu odisea.

Un clásico en el barrio de Schöneberg es el café Bilderbuch. Destaca especialmente el salón de la parte trasera donde sofás de abuela con terciopelo, un piano y los muros llenos de libros te transportarán a un ambiente clásico e intelectual.

Esta no es de Barcomi's pero puedes hacerte una idea
Nuestra siguiente sugerencia nos lleva de nuevo a Kreuzberg, aquí tiene sede la cafetería (son también tostadores de café) Barcomi's. En la famosa Bergmannstraße, poblada de tiendecitas con encanto, se ubica esta cafetería donde podrás disfrutar de deliciosas tartas como la apple pie o varias versiones diferentes de cheesecake, como por ejemplo la chocolate espresso cheesecake o la brownie marble cheesecake. También tienen otro establecimiento en el barrio de Mitte (Sophienstraße, 21) conocida como Barcomi's Deli.

Están son unas cuantas referencias pero si callejeas y te pierdes por las calles de Berlín, descubrirás rincones fascinantes donde menos te lo esperas.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Wanderlust en la Alte Nationalgalerie

La Isla de los Museos es una de las referencias culturales de la capital. En ella podemos encontrar arqueología, escultura, numismática, pintura... En este "refugio para las artes y las ciencias", idea que se aplicó en el siglo XIX para el desarrollo de conjunto museístico, la Alte Nationalgalerie es el referente en cuanto a la pintura del siglo XIX se refiere. Actualmente sus salas de la planta superior presentan la exposición. Wanderlust. De Caspar David Friedrich a Auguste Renoir, una temática que se adentra en el sentido que la pintura romántica dió al senderismo y la inmersión en la naturaleza.

Foto: Jörg Zägel/ Wikimedia Commons/ CC BY-SA 3.0


Wanderlust, el concepto.
Este término de origen alemán fue asimilado por el contexto anglosajón como un concepto que se refiere a la pasión por viajar. Wandern podría traducirse como caminar o hacer senderismo, mientras que lust indica ganas o pasión por algo. El senderismo como un tema pictórico nos lleva al gusto de los románticos por regresar a la naturaleza.

En la actualidad este concepto se aplica para aquellas personas inquietas que siempre tienen un nuevo objetivo viajero en su mente. Aquellos que no pueden dejar de planear una escapada para cada festivo del año. Generalmente tienen un carácter extrovertido ya aventurero que les lleva a una búsqueda constante de experiencias nuevas.

Caspar David Friedrich: Wanderer über dem Nebelmeer, 1818.
Foto: dominio público/Wikimedia Commons

La exposición.
En el caso de la exposición -que se mueve en el contexto de finales del siglo XVIII y el siglo XIX principalmente-, el concepto originario del Wanderlust, aquel directamente ligado con la naturaleza y el senderismo, es el que se aplica. Las diferentes secciones nos narran como capítulos, diversos aspectos de este regreso a la naturaleza, de vagar entre sus formas. El viaje -también se hacen referencias al peregrinaje- como tema artístico, se convierte en símbolo del viaje de la vida.

El comienzo del discurso viene determinado por el descubrimiento de la naturaleza salvaje y la exploración que geógrafos como Alexander von Humboldt llevaron a cabo para llevarnos progresivamente por diferentes obras que completan el significado de la exposición. Como pieza clave, destaca el préstamo que desde la Kunsthalle de Hamburgo han realizado: Wanderer über dem Nebelmeer de Caspar David Friedrich, el cual podríamos traducir por "Caminante sobre un mar de niebla". Encima de una gran roca de forma triangular -eje principal de la composición-, se yergue victorioso el senderista que mira desde la cima un mar de niebla. Da la espalda al espectador lo que nos permite tener la misma visión que el protagonista. Un sentimiento melancólico, un momento de profunda reflexión del individuo y cierto aire de ensoñación son percepciones que podríamos aplicar a esta y otras obras del artista romántico alemán.

Gustave Courbet: La rencontre, 1854. Foto: dominio público/ Wikimedia Commons

Otra de las joyas pertenece al genio francés Gustave Courbet. Indiscutible representante del realismo, aparece saludando a su mecenas, Alfred Bruyas, con cierta actitud altiva. Destaca especialmente como en su mochila de viajero asoman sus herramientas de artista lo que trata de mostrar la libertad individual del mismo. Por último, Pierre Auguste Renoir nos deja con Chemin montant dans les hautes herbes, una imagen primaveral o veraniega con  un prado verde en el que por pequeños caminantes se pierden entre las altas hierbas. Destaca especialmente cómo las figuras se sumergen en el paisaje hasta casi perderse en el mismo así como su pincelada corta y rápida propia de los impresionistas.

En la Alte Nationalgalerie hasta el 16 de septiembre. El precio de las entradas es de 12€ regular (se puede visitar Wanderlust y la exposición permanente) y 6€ en precio reducido.