jueves, 7 de junio de 2018

Larga Noche de las Ciencias

El formato: "larga noche de..." es un reclamo que triunfa en estos días. A la Larga Noche de los Museos, quizá la más famosa, se suman otras veladas nocturnas como la Larga Noche de la Industria, de las religiones o de los libros. Esta semana, el sábado día 9, es el turno de la Larga Noche de las Ciencias.


Larga Noche de las Ciencias
Hasta 70 instituciones participarán en este evento repartidas por la capital y la vecina ciudad imperial de Potsdam, muchas de las cuales suelen estar cerradas al público. Serán hasta cinco temáticas diferentes: el ser humano y la sociedad, la tecnología, la medicina y la sanidad, las ciencias naturales y, por último, el arte y la cultura.

Los más de 2000 eventos previstos darán comienzo a las 17:00 horas y se extenderán hacia la medianoche, así que podemos decir que eso de "larga noche" se corresponde con una larga tarde. Al margen del horario, este es un buen momento para que todos, pero especialmente los más pequeños, disfruten de las actividades que se organizan en el programa. Un programa cuya apertura tendrá lugar a las 16:00 horas en el auditorio Max Kade de la Freie Universität de Berlín con un Science Slam en el que tres investigadores darán breves conferencias de tan solo 10 minutos, de forma amena y accesible para todos los visitantes.


Una de las actividades destacadas consiste en tours en bicicleta desde el que se visitan diferentes áreas de la ciudad -se dividirá en cuatro zonas y cada una con su tour correspondiente: Zentrum, City West, Southwest y Southeast- contando sus curiosidades pero en clave científica, en relación a las temáticas de la noche. Para participar es necesario hacer un registro previo (en alemán).

Otra de las propuestas, en este caso dirigida a los niños a partir de 10 años, trata un tema de total actualidad, las noticias falsas. En la Escuela Superior de Medios, Comunicación y Economía, los niños adoptan el papel de los periodistas y deben distinguir entre la información real y la falsa. La actividad estará abierta desde las 17:00 a las 21:30 horas.

Por último, todos aquellos que han deseado ser pilotos en algún momento de sus vidas están de suerte. En el laboratorio de simulación de vuelo de la Casa del Aire y de Astronáutica, sentirás que diriges un Airbus de 70 toneladas. Asegúrate de que hay sitio antes de ir ya que este experimento interactivo tiene plazas limitadas, así que tendrás que registrarte.

¡Consulta el programa y pasa un rato diferente si estás en Berlín!

viernes, 25 de mayo de 2018

5 experiencias gastronómicas en Berlín

La idea de comer bien el Alemania puede parecernos un mito inalcanzable o una idea digna de leyenda, pero comer con fundamento en este país es posible. Además, la capital nos ofrece mil posibilidades más allá de las salchichas. Su carácter cosmopolita y multicultural nos deja un panorama variadisimo de opciones y puede que en esta ciudad comas, por ejemplo, el mejor plato de cocina vietnamita que hayas probado. ¡Empezamos!

1. Comer a pie de calle.
Berlín es una ciudad callejera. Es aquí donde mejor se aprecia su carácter de metrópoli cosmopolita, verde y con cierto punto canalla. También a la hora de comer muchos lo hacen en la calle. La sobremesa no es el punto fuerte de los alemanes, así que en su día a día no es de extrañar que los puestos de comida callejera -que todo el mundo conoce aquí como Imbiss- se llenen tanto, de los hambrientos lugareños que hacen la pausa, como de los igualmente hambrientos turistas que quieren algo típico y rápido para seguir la ruta.

Si quieres disfrutar de esta experiencia y unirla a un plato típico berlínes, lo mejor es comerse un currywurst. A base de dos ingredientes principales -porque sabemos que la sencillez garantiza el éxito- se crea la estrella gastronómica de la capital: salchicha de cerdo y una salsa a base de ketchup y curry son el fuerte de este plato.

Añade unas patatas fritas y tendrás un currywurst perfecto. 
Podrás degustarlo por todas partes, pero nosotros te dejamos dos recomendaciones. Por un lado en el barrio de Prenzlauer Berg, el Konnopke, situado bajo las vías del metro, los inicios de la casa se remontan a 1930 como un puesto ambulante. Será en los años 60 que se establecerá en el lugar actual en la Schönhauser Alle, su fama procede de la introducción de este producto en la capital de la RDA. La otra opción es el conocido Curry 36, el cual nos deja dos filiales. Una en el barrio de Kreuzberg junto a la estación de la U6 y U7 Mehringdamm y la otra junto a la estación de Zoo. Es el equivalente occidental al Imbiss anterior.

Interior del Markthalle Neun 
2. Mercado chic: Markthalle Neun.
Berlín es muchas cosas y también una ciudad vanguardista. Por ello aquí también se vive con fuerza la tendencia de los mercados de comida. Una de los más destacados es el Markthalle Neun, que igualmente está en el multicultural Kreuzberg, en la Eisenbahnstraße 42. Unido a las funciones de un mercado de abastos en el que poder encontrar todo tipo de productos -por supuesto también ecológicos y de la región-, el lugar destaca los jueves cuando tiene lugar el Street Food Thursday entre las 17 y las 22 horas. Encontrás diferentes puestos de comida tanto de tradición como modernos y con ingredientes de lo más internacionales.


3. Tradicional
Esta opción no es apta para vegetarianos o veganos -aunque existe un plato típico a base de pasta de pequeño tamaño, gratinada con queso y con cebolla frita que se llama Käsespäzle y que puede ser una buena alternativa a la carne-. La cocina tradicional se caracteriza por la aparición estelar del cerdo, el gran protagonista.

Tradición 100%
Una opción interesante consiste en acercarse al barrio de Nicolás, un lugar peculiar en Berlín ya que se remite a los orígenes de la ciudad, pero fue durante el gobierno de la RDA que deciden reconstruir este espacio a finales de los años ochenta, así que las edificaciones son modernas. Varios restaurantes se ubican en sus calles y en ellos la oferta es bastante similar: salchichas, codillo de cerdo, col blanca (en alemán Sauerkraut y también conocida como chucrut) y, por supuesto, patatas.

La Taverna Max und Moritz junto a la Moritzplatz cuenta con una largo recorrido desde su fundación en 1902. Precio accesible y tradición, la carta también está en español, lo que supone un plus.

4 Exótico.
Si lo tuyo no es precisamente el codillo y te defiendes con los palillos, tenemos otras propuestas más exóticas. En Berlín es fácil encontrar restaurantes, imbiss o tascas con tantas variedades que podríamos hacer una vuelta al mundo culinaria. Te ofrecemos dos opciones asiáticas, una de lo más in, la otra muy genuina.

El Long March Canteen poco tiene que ver con las imágenes de las cantinas o comedores tradicionales. De aspecto moderno y sobrio en este local la protagonista indiscutible es la comida -iluminada para la ocasión, debes visitarlo para entender eso de la iluminación- donde se hace una fusión de comida asiática moderna y tradicional. Podrás pedir diferentes platos a modo de tapas, lo que es ideal para probar de todo. En el otro extremo el HODORI en la Goebenstraße. Tradicional, su estética no tiene nada que ver con el ejemplo anterior, aquí ni las vajillas son tan bonitas ni el local destaca especialmente por su belleza, todo lo contrario destaca por ser auténtico y curioso. La carta ofrece cocina en línea con la tradición, de gran sabor y precio económico.

5. Cafe & Kuchen.
Todo viaje que se precie merece un homenaje. En Alemania es muy típico tomar un Cafe und Kuchen (café y pastel) después de comer, hacia las 15 horas y además en el país son buenos reposteros por lo que si eres amante del dulce encontrarás variadas tartas, una para cada día de tu odisea.

Un clásico en el barrio de Schöneberg es el café Bilderbuch. Destaca especialmente el salón de la parte trasera donde sofás de abuela con terciopelo, un piano y los muros llenos de libros te transportarán a un ambiente clásico e intelectual.

Esta no es de Barcomi's pero puedes hacerte una idea
Nuestra siguiente sugerencia nos lleva de nuevo a Kreuzberg, aquí tiene sede la cafetería (son también tostadores de café) Barcomi's. En la famosa Bergmannstraße, poblada de tiendecitas con encanto, se ubica esta cafetería donde podrás disfrutar de deliciosas tartas como la apple pie o varias versiones diferentes de cheesecake, como por ejemplo la chocolate espresso cheesecake o la brownie marble cheesecake. También tienen otro establecimiento en el barrio de Mitte (Sophienstraße, 21) conocida como Barcomi's Deli.

Están son unas cuantas referencias pero si callejeas y te pierdes por las calles de Berlín, descubrirás rincones fascinantes donde menos te lo esperas.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Wanderlust en la Alte Nationalgalerie

La Isla de los Museos es una de las referencias culturales de la capital. En ella podemos encontrar arqueología, escultura, numismática, pintura... En este "refugio para las artes y las ciencias", idea que se aplicó en el siglo XIX para el desarrollo de conjunto museístico, la Alte Nationalgalerie es el referente en cuanto a la pintura del siglo XIX se refiere. Actualmente sus salas de la planta superior presentan la exposición. Wanderlust. De Caspar David Friedrich a Auguste Renoir, una temática que se adentra en el sentido que la pintura romántica dió al senderismo y la inmersión en la naturaleza.

Foto: Jörg Zägel/ Wikimedia Commons/ CC BY-SA 3.0


Wanderlust, el concepto.
Este término de origen alemán fue asimilado por el contexto anglosajón como un concepto que se refiere a la pasión por viajar. Wandern podría traducirse como caminar o hacer senderismo, mientras que lust indica ganas o pasión por algo. El senderismo como un tema pictórico nos lleva al gusto de los románticos por regresar a la naturaleza.

En la actualidad este concepto se aplica para aquellas personas inquietas que siempre tienen un nuevo objetivo viajero en su mente. Aquellos que no pueden dejar de planear una escapada para cada festivo del año. Generalmente tienen un carácter extrovertido ya aventurero que les lleva a una búsqueda constante de experiencias nuevas.

Caspar David Friedrich: Wanderer über dem Nebelmeer, 1818.
Foto: dominio público/Wikimedia Commons

La exposición.
En el caso de la exposición -que se mueve en el contexto de finales del siglo XVIII y el siglo XIX principalmente-, el concepto originario del Wanderlust, aquel directamente ligado con la naturaleza y el senderismo, es el que se aplica. Las diferentes secciones nos narran como capítulos, diversos aspectos de este regreso a la naturaleza, de vagar entre sus formas. El viaje -también se hacen referencias al peregrinaje- como tema artístico, se convierte en símbolo del viaje de la vida.

El comienzo del discurso viene determinado por el descubrimiento de la naturaleza salvaje y la exploración que geógrafos como Alexander von Humboldt llevaron a cabo para llevarnos progresivamente por diferentes obras que completan el significado de la exposición. Como pieza clave, destaca el préstamo que desde la Kunsthalle de Hamburgo han realizado: Wanderer über dem Nebelmeer de Caspar David Friedrich, el cual podríamos traducir por "Caminante sobre un mar de niebla". Encima de una gran roca de forma triangular -eje principal de la composición-, se yergue victorioso el senderista que mira desde la cima un mar de niebla. Da la espalda al espectador lo que nos permite tener la misma visión que el protagonista. Un sentimiento melancólico, un momento de profunda reflexión del individuo y cierto aire de ensoñación son percepciones que podríamos aplicar a esta y otras obras del artista romántico alemán.

Gustave Courbet: La rencontre, 1854. Foto: dominio público/ Wikimedia Commons

Otra de las joyas pertenece al genio francés Gustave Courbet. Indiscutible representante del realismo, aparece saludando a su mecenas, Alfred Bruyas, con cierta actitud altiva. Destaca especialmente como en su mochila de viajero asoman sus herramientas de artista lo que trata de mostrar la libertad individual del mismo. Por último, Pierre Auguste Renoir nos deja con Chemin montant dans les hautes herbes, una imagen primaveral o veraniega con  un prado verde en el que por pequeños caminantes se pierden entre las altas hierbas. Destaca especialmente cómo las figuras se sumergen en el paisaje hasta casi perderse en el mismo así como su pincelada corta y rápida propia de los impresionistas.

En la Alte Nationalgalerie hasta el 16 de septiembre. El precio de las entradas es de 12€ regular (se puede visitar Wanderlust y la exposición permanente) y 6€ en precio reducido.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Carnaval de las Culturas 2018

¿Carnaval en mayo? Puede sonar extraño pero este fin de semana llega uno de los eventos más esperados del mes: el Carnaval de las Culturas. Desde el 16 de mayo de 1996 se celebra cada año el fin de semana de Pentecostés y la atracción principal es el desfile del domingo en el que las calles de Kreuzberg, desde Yorckstraße hasta Hermannplatz, se llenan de música y color.

Carnaval de las Culturas, Berlín, 2017. Foto: hanohiki

Lo que nació como una acción en contra de la violencia xenófoba, se ha convertido en todo un festival de referencia en la capital, como un canto de tolerancia que nos habla del carácter abierto y multicultural de Berlín, una de sus señas de identidad. Así que con el objetivo de reflejar la convivencia de culturas en la ciudad, durante cuatro días (desde el viernes 18 hasta el lunes 21 de mayo) la música, las experiencias gastronómicas exóticas, los conciertos y las fiestas inundarán el barrio más multicultural: Kreuzberg.

En las inmediaciones de la Blücherplatz es donde se sucederá la acción: el viernes desde las 16:00h hasta la medianoche, el sábado y domingo desde las 11:00h de nuevo hasta las 12h de la noche y por último el lunes de 11:00h a 19:00h.
Plano del Festival de las Culturas. Fuente: www.karneval-berlin.de
El punto culminante de los festejos llega el domingo con el gran desfile en el que participarán hasta 4000 personas. Este año han hecho un ligero cambio empezando el tradicional desfile desde Yorckstraße esquina Großbeerenstraße a las 12:30 y finalizando en Hermannplatz, de manera que se eviten las aglomeraciones en torno a la zona de Mehringdamm.

Culturas africanas, asiáticas, de los balcanes, latinas... su música y tradiones se vive en una fiesta para todos en la urbe más cosmopolita de Europa. 

jueves, 3 de mayo de 2018

50 años de mayo de 1968

Mayo es un mes especialmente reivindicativo. Esta naturaleza nos hace pensar irremediablemente en las protestas de trascendencia mundial que los estudiantes franceses llevaron a cabo en 1968. Pero no solo en Francia se gestaron marchas por parte de los estudiantes sino que, por ejemplo en Berlín, también mostraron su descontento con la sociedad que les estaba tocando vivir. Así, 2018 es un año especial porque el movimiento cumple 50 años.

Representante icónico del movimiento estudiantil: Rudi Dutschke
1968 es el año icónico del movimiento estudiantil, pero en Alemania ya un año antes venía fraguándose el clima de descontento entre los alumnos universitarios. En concreto fue el asesinato del joven Benno Ohnesorg -que asistía a las manifestaciones surgidas con motivo de la visita del Shah de Persia- por parte de un policía vestido de paisano, el suceso que prendió la mecha para que se iniciaran las protestas. Como uno de los personajes más visibles se destacó el muchacho Rudi Dutschke, el representante más destacado de la Asociación Alemana de Estudiantes Socialistas, que abanderó dichas revueltas. Con un discurso firmemente antibelicista también se caracterizó por su apoyo a la emancipación femenina.
Rudi Dutschke.
Foto: dominio público/wikimedia commons

Dentro de un contexto social aburguesado y antiguo, los estudiantes fueron vistos como una amenaza más que como un símbolo del cambio y un camino hacia el progreso. La labor de protesta de estos jóvenes desató la ira de los conservadores e hizo que la oposición ganara más fuerza, sin embargo esta ira se saldó con el intento de asesinato de Dutschke el 11 de abril de 1968, cuando se encontraba en la famosa calle comercial de Berlín Occidental Kurfürstendamm, donde Josef Bachmann, un joven de ultraderecha, descargaba tres tiros contra él tras añadir las palabras "¡cerdo comunista!". Después de esto, Dutschke quedó malherido y nunca llegó a recuperarse del todo, falleciendo 11 años después a causa de las secuelas de los disparos.

Este movimiento, extendido a todo el país, se diferenció de otros en Europa, porque en Alemania era fundamental hacer salir a la luz el terrible pasado nazi. Su lucha quería sacar de las esferas del gobierno a personalidades que habían mantenido lazos con el nazismo, así como hacer hincapié en la importancia de visibilizar esta fase de la historia en las escuelas y que hubiera lugar a debate. Su empeño por alcanzar mayores libertades y derechos consiguió cambiar la sociedad en muchos aspectos.






miércoles, 25 de abril de 2018

El Archivo Bauhaus se renueva

La escuela de la Bauhaus es uno de los hitos fundamentales para la historia del arte, la arquitectura y el diseño de la Alemania de principios del siglo XX. La escuela, fundada en 1919 por el arquitecto Walter Gropius en Weimar y que está próxima a celebrar su centenario, nació para reformar los principios de enseñanza de las disciplinas artísticas. Alcanzará su punto culminante entre 1925 y 1932 -un año más tarde será clausurada por el régimen nacionalsocialista- cuando se trasladen a la cercana localidad de Dessau donde, en la actualidad, se pueden visitar el complejo arquitectónico e instalaciones de dicha escuela, Patrimonio de la Humanidad UNESCO desde 1996.

Exterior del Bauhaus Archive. Foto: Eisenacher/Wikimedia Commons/ CC BY-SA 3.0
El centro de la Bauhaus en Berlín: Bauhaus Archiv. Museum für gestaltung.
Con el nombre de "Archivo Bauhaus. Museo de diseño", el origen de este espacio se debe a la iniciativa del historiador del arte alemán Hans Maria Wingler. Con la intención de crear una colección unitaria sobre el movimiento de la Bauhaus, aplicó un concepto dinámico y orgánico huyendo de la idea de simple almacenaje de un museo tradicional, para entenderlo como un lugar que seguirá ampliándose, viviendo, y creando nuevas ideas. Un lugar de referencia evidente sobre la Bauhaus que, con este principio sigue aportando información con publicaciones, exposiciones y eventos sobre la historia y principios de la escuela, así como de su influencia posterior.

Un proyecto que comienza su andanza en 1960 con el apoyo del ideólogo original del movimiento: Walter Gropius, con una primera sede en la localidad de Darmstadt, pero que, dado el crecimiento que experimentó la colección, finalmente se trasladó a Berlín dónde se decidió construir un edificio nuevo, el actual edificio. El arquitecto, pieza clave en la creación de la Bauhaus, fue el encargado de diseñar este edificio, el cual fue construido entre 1976 y 1979. 

La colección de la institución abarca todas las facetas creativas del grupo lo que nos permite conocer no solo sus principios básicos vinculados con el trabajo artesanal así como con el diseño industrial, sino también la vida  y obra de alumnos y profesores de la escuela. Todo ello reflejado con material fotográfico, objetos muebles, objetos textiles, escenografías, etc.

Interior de las instalaciones. Foto: Myriam Thyes/Wikimedia Commons/ CC BY-SA 4.0
Actualidad
El museo se muestra desde hace varias semanas en su esencia más pura bajo una acción denominada "Open House". Con motivo de la inminente renovación y ampliación de sus instalaciones -con la construcción de un nuevo edificio y la utilización del germen de Gropius como archivo propiamente dicho y biblioteca-, el museo se muestra completamente vacío. La intención es sacar a relucir su belleza arquitectónica y que el visitante pueda centrarse únicamente en el edificio en sí mismo. Por ello, se realizan diariamente, excepto los martes, visitas guiadas en alemán e inglés dos veces al día.

Lamentablemente son pocas las oportunidades que nos quedan para disfrutarlos, ya que este domingo día 29 las puertas del museo se cerrarán para modernizarse. Un día, el de la despedida, en el que se ofrece un programa de lo más completo con clases de yoga, discusiones sobre el proyecto Bauhaus, jazz... Si estás en Berlín, apresúrate para disfrutar de una experiencia única difícilmente repetible.




martes, 17 de abril de 2018

David Hasselhoff: amor por Berlín

David Hasselhoff, ese personaje entre la gloria y el absurdo. Icono de los ochenta siempre será para muchos Michael Knight, protagonista de la mítica serie El Coche Fantástico, momento a partir del cual adquirió fama a nivel mundial. Pero no solo de coche fantástico vive el hombre, y por supuesto, todos recordamos su papel como Mitch Buchannon en Los Vigilantes de la Playa, salvando las vidas de los bañistas de Malibú.


Te estarás preguntando por qué hablamos de David Hasselhoff hoy, pero todo tiene una buena explicación. La semana pasada visitó la ciudad con motivo de su concierto en el Friedrichstadt Palast -porque Hasselhoff también es cantante- con un espectáculo idóneo para los nostálgicos de los ochenta y los amantes de lo kitsch. Por ello, queremos recordar la especial relación que se forjó entre el actor y cantante con la ciudad de Berlín. Sigue leyendo porque no tiene desperdicio.

Hasselhoff y el Muro de Berlín

Hombre polifacético, su trabajo en la industria de la música es el punto que más nos interesa en el post de hoy. Empezó en 1985 con el álbum Night Rocker, pero será durante el verano de 1989 cuando versionó una canción alemana de los años setenta al que rebautizó como "Looking for a freedom", que alcanzó el éxito en el país germano. La canción se convirtió en un himno para todos aquellos que ansiaban la unidad entre las dos Alemanias, algo que él mismo entiende como una contribución personal a dicha unidad y a la caída del Muro de Berlín. Todo ello culminó en 31 de diciembre de 1989 cuando Hasselhoff cantaba su gran hit junto a la Puerta de Brandeburgo subido a una grúa y con el atuendo más ochentero posible (bufanda con estampado de teclado de piano y chaqueta de cuero con luces incluidas), sobre las ruinas del Muro que había caído el 9 de noviembre del mismo año. Esta anécdota ha hecho que surja el mito, y en Berlín se bromea diciendo que realmente fue el actor y cantante el encargado de derribarlo.



¿Dónde podemos recordar la hazaña de Hasselhoff en la actualidad?

Asombrosamente, Berlín goza del privilegio de tener el primer museo del mundo sobre David Hasselhoff. Ubicado en el albergue The Circus Mitte en la Weinbergsweg, todo empezó cuando un estudiante de arte pintó el retrato del actor en el sótano y desde aquí han ido acumulando objetos hasta crear oficialmente este espacio. Un lugar especial en el que celebran el 17 de julio como el Día de David Hasselhoff por tratarse de su cumpleaños, lideran una iniciativa para cambiar el nombre de su calle por el del artista y, en las mesitas de noche de las habitaciones, no sería raro encontrarse con la biografía del personaje.

La capital alemana es un lugar lleno de sorpresas, seguramente no imaginabas esta unión tan curiosa y tan divertida con la que poder conocer la "verdadera" historia berlinesa.